Después de aquello de las tortas, el pastel y la jarrita de miel y el pequeño incidente con el lobo, Caperucita vio las posibilidades del negocio del reparto a domicilio, pero en vez de cosas sanas y naturales y se dedicó la distribución de comida basura. Lo malo es que siempre había sido una niña muy glotona y con la escusa de probar los productos acabó poniéndose como una foca malaya.

Es bien sabido que el tiempo y la gravedad hacen que todo caiga, así que Bella, para no acabar como una Bestia, se hizo adicta a la cirugía plástica.

Después de unos meses de vida conyugal, la Bella Durmiente empezó a cansarse de ese pesao que siempre le contaba la batallita de cómo atravesó el bosque de zarzas y eso. Como en el fondo era una dormilona de tomo y lomo una mañana no se despertó y a pesar de los esfuerzos del príncipe azul, que la besó y la besó por todas partes, no hubo manera, oye. Al final, como casi todos, acabaron en una residencia del Imserso.

Pues resultó que Cenicienta calzada un 36 y qué mujer en este mundo no calza un 36, así que el puto zapatito de cristal le valía a casi todo el reino y parte del extranjero y la primera que se lo probó, que fue una pelandusca del pueblo que no tenía ni donde caerse muerta, si mujer, la hija del zapatero remendón y mira tú por donde hizo una buena boda… Cenicienta, desesperada, no pudo hacer otra cosa que darse a la bebida.

Ay, si le llegan a decir a Blancanieves que después de la boda vienen los niños con sus pañales y sus llantos, levántate a las cuatro porque tienen hambre, el príncipe es un garrulo que solo quiere ver los deportes, que viene muy cansado de gobernar el reino, que si límpiame el palacio, que si saca a pasear al perro, que si la abuela fuma… Si lo llega a saber se queda con los enanos que al fin y al cabo la trataban como a una reina.

Tags: Bella, Blancanieves, Caperucita, Cenicienta, cuentos
Te odio, eres un iconoclasta, un destrozador de ilusiones, un materialista descontrolado, un boicoteador de sueños, un terrorista de la comedia, y un asalariado de satanás.
Espero que todas las noches, un ejercito de hormigas tabasqueras te suban por la pernera del pijama y te dejen los cataplines como pimientos morrones.
Vigila esta noche ¡¡¡¡¡
Ja ja ja ja ja, esto si que ha sido la carcajada del lunes, ja ja ja. Eres un salao.
¿Te vas a hacer cuentista como Ana Botella? Muahahahaha!!!
Sí, voy a contar el cuento de las peras y las manzanas, jijijijiji.
Riete, riete, ya verás esta noche cuando sientas un picorcito en la ingle…
Uy… ya noto algooooommmmmm
La verdad es que yo jugaba a esto cuando era pequeña, pero claro, ¡no era tan cínica!
No como ahora…
Estás diciendo que ahora soy cínica???? O.o
jajjjajaj la verdad es que la vida no es un cuento de hadas, al menos y menospreciando a Disney no terminas directamente con el personaje principal, sólo se va matando poco a poco jajjjaja, ahora tengo otro final para mis niños, cómo se lo explique para que lo entiendaaaan es cosa mía, ¡eres un crack!
Casi real como la vida misma…
Las fotos me las mandaron por internet, así que no ha sido muy dificil terminar los cuentos… No hay que echarle mucha imaginación. Cuidadín a ver cómo se lo cuentas a tus niños que luego ya se sabe…
Pero buenoooooooo, vamos a tener que poner dos rombos a tu blog pa que no entren los niños jajajaj
Pero a ti te parece bien destripar de esa manera lo que han escrito estas buenas personas?
Tu eres terribleeeeeee, con lo que nos ha costao a muchas madres contar estas cosas sin mearnos de la risa Y AHORA TU, hala, a cambiarlo to.
Esto no me lo esperaba de ti jajajajaja
Me encantaaaaaaaaaa
Me encanta que te encanteeeeeeeeeeeeeeeee
Y aquello de “fueron felices y comieron perdices”??? Eres la monda, las fotos son buenas, especialmente la de la bella en quirófano… menudo rictus!!
Me gusta ser la monda, je je je.
jajajaja me ha encantao, es algo que siempre he pensado cuando las cosas aparentemente acaban con final de cuento………..por cierto, que hace muchos años me contaron una especie rara de chiste q me hizo mucha gracia………..
caperucita, caperucita!!! a donde vas?? (preguntó el lobo)
A lavarme el coño al río!!
joder, pos ya ha cambiao este cuento no???
Ja ja ja ja, Sí, es un chiste muy viejo pero tiene su encanto, ejem…
Jaja! Me han encantado tus “refinales” de cuento. Y las fotos son absolutamente geniales!! Vamos, que al final, se acabaron las perdices
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Osti, ahora m´has dejao grogui con estos finales… Snifff… creo que me has destrozado la vida de por vida, je je je… y yo que aún creía en los finales tradicionales…
Muxu, mal hombre, me he reido un montón con tu post, y las fotos rechulísimas.